MARCELA SALDAÑO
Santiago de Chile, 1983.El año 2001 publica 2001 Poesía en el Espacio, proyecto ganador Premio Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Participa en talleres literarios en Balmaceda 1215, Centro Cultural de España y Sech. En 2002 publica Inclinación al Deseo y al Caos, proyecto financiado por la Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Poemas suyos han aparecido en diversas antologías, como Caleidoscopio, del taller de Alejandra Basualto. Ha dirigido la revista Estrago. En 2004 participó en el Congreso Internacional de Poesía Poquita Fe, publica la reescritura colectiva del Canto General de Pablo Neruda llamada Desencanto Personal. En 2006 publica Mujeres al desnudo, participa en el Encuentro de Poesía Femenina chileno - argentina CON RIMEL en la ciudad de Coquimbo IV región. En 2007 es invitada a Chilepoesía. Participa y es parte de Lecturas de Emergencia. Parte de sus escritos aparecen en "Anomalias: Antología de cinco poetas chilenos", Lima, Perú, noviembre 2007, editorial Zignos.
de Un ojo llamado cacería
Capítulo dos:
El país del miedo que se rebela
Insistencias
Insisto en lo exquisito de la flor cortada Dentro de los parques Sobre los muebles Dentro de la ropa En los cables y los teléfonos Dentro de las fibras secretas o la vida eso que tú llamas de ese modo La subordinación El féretro dentro del ojo Dentro del pie del sonido De la risa y las bestias escondidas veinte años en mi vestido Desde acá el país del miedo que se rebela
Insisto en la desaparición El tiempo Las hojas y en los muelles En la puerta destrozada y en mis amigos Insisto en mis canciones Oscuros agujeros inadecuados a mi deseo Insisto en todo menos en los olores y las formas puras Insisto en lo macabro En lo obsceno Obscena correspondencia con un genio europeo
Insisto en tu boca de loba cara En tu agujero nunca inadecuado En las bestias claramente alcohólicas a las que nos entregamos Al sonido de la reja de abajo El teléfono ocupado muchas noches consecutivas y yo aquí esperando Mirándote como una serpiente espera a un gato Ese gato que se contornea y besa este cuello que parece pez Y maúllas y orinas en mi frente Gritas y yo sólo oculto los dientes y mi veneno Este veneno abundante pero inofensivo Un veneno bucal y espeso Ese veneno que sólo quiero que se quede aquí adentro palpitando
La vitrina en el ojo del niño
Hay un viento extraño que aseguro es más fuerte Al otro lado Extraño debería parecerme Familiar Incluso benevolente No es así El viento para mí es parecido a las casas rotas A mis antiguos profesores A la posición de vida que renuncié En realidad eso es algo que dejó de
interesarme hace mucho Las posiciones hoy para mí tienen otro significado Un significado que ya no es ni color ni forma es un sabor Como Brasil y su azúcar Chile y sus barrios Chile y su gente un poco infeliz por vivir tan lejos de todo Un poco gris Un poco extraviada en la tempestad Parece que todo Chile se concentrara en el centro de Santiago Que en esta época parece un lactante adentro de su coche a las cuatro de la tarde al lado de un quiosco esperando su leche tibia Y sus primeras palabras no se escuchan Es más nunca he sabido a que edad los niños comienzan a utilizar algo más que el llanto Ese llanto que ya no me da pena
Las bestias son mi arma y mi esperanza
Para Antonio Vitale
Sácame a las bestias de la espalda Sácame el aliento si quieres Deshace mi correspondencia y ponle mármol a mi signo Pero no me digas nada en las noches Cubre mi alcoba de fieles espectros Tráeme dulces recipientes y abre mis cajones Abre hasta el último mármol y saca a pasear a mis serpientes Eso si que toquen todo menos otro cuerpo