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Ximena Figueroa . Profesora de Historia y Ciencias Sociales. Nace el 27 de mayo de 1982 en Santiago de Chile. Ha participado en diversos talleres y recitales poéticos. Es miembro del grupo "Ciclo de poesía en Emergencia". Tiene inédito su trabajo titulado: "Del tiempo y nuestra muerte" . Actualmente reside en Clermont-Ferrand, Francia. figueroablume@gmail.com |
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(Fragmentos)
DEL TIEMPO Y NUESTRA MUERTE
A la Historia Universal
Amábamos la distancia esa precisa medida de la reserva por eso nos matábamos para vivir un rato en otra estela desbarrancando la astucia de tus gestos y los míos tan llenos de coincidencias y admiraciones pero a la vez tan distantes tan adorablemente distantes que en cada frase dicha nos consumía el asco del que sabe que sabe
Amábamos la ignorancia que cojeaba a nuestras espaldas y se burlaba de nosotros de frente como la infamia del dios que nos bendice en las sombras aprovechándose del insoportable miedo a la finitud La amábamos con lo que ella implicaba: la angustia de Fausto por la muerte del “pequeño mundo”
Pero reíamos y del futuro ese que ahora se nos termina o así queremos a fin de evitar el desconsuelo de un dolor sin sentido
Se nos acaba el tiempo pero se nos agranda la historia La bondad se vuelve infinita en nuestros desbarrancados gestos y de nada sirve ya hemos muerto estamos perpetuados en la completud de otra estela por adorar los saberes sobre la vida que hoy nos impiden vivir
EXCUSATIO PRE MORTIS
Por el castigo de lo eterno Que nos está vedado Lloro La finitud inmensa
Por las puertas que he cerrado para siempre En el complejo traicionero de la altura En la que he podido ser tomada Como diminuta intrínseca Pero como ser y materia en el fondo de lo que no es
Por todas esas causas Que han hecho de los arquetipos mitos Y de los mitos complejos explicativos De las causas y los dolores
Por la sombra que se va de lo propio No teniendo lugar en el firmamento consolante De los que llamamos débiles
Por el hambre prodigado En ese terrible acto de lo vivo Que es el paraíso en la no tan vaga potencia De la saciedad
Por sentirme víctima de los arrebatos Que a tu favor no son sin fin
Lloro La finitud inmensa
Ese ostracismo insondable Que nos huirá de las dimensiones
-"cuando el tiempo haya cumplido su estatura"-
Y nos dispondrá el límite Como premio a nuestro infierno de levedad
(Luego de que tu sombra y la mía se hayan desconocido En lo perenne de un París sin causas ni arquetipos En el que no se llora la fatalidad de Irene Y su escandalosa resignación)
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