Publique sin palanca

Por: Rodolfo Ramírez Soto

 
     
     
 

¡Soplan otros vientos! Hoy en día parece que el saber académico se devalúa, o mejor, que se ha ensimismado tanto en sus elucubraciones que bien poco es lo que habla al respecto de nuestra cotidianidad, del diario vivir. La mirada vuelve entonces de nuevo a la calle y el discurso que por estos días resulta ser de interés es justamente el otro, el de la práctica, el del hombre empírico que habla desde su sentir y no tanto desde su saber; que habla de lo que nos resulta próximo a todos y con palabras que todos entendemos, que habla con el discurso que le interesa a Hoja Blanca .

Hoja Blanca es una publicación joven, nació a mediados del 2007 y hoy por hoy ya llega a su quinta edición. La revista pretende convertirse en el espejo de su época, de allí que resulte ser un medio abierto a todas las voces. No es esta una de esas publicaciones pretenciosas y especializadas –eufemismos para: aburridas- que sólo se interesan en hablar de literatura con literatos. ¡No! Hoja Blanca se interesa por las historias del ciudadano común y corriente, y se interesa además por cómo las cuenta él mismo; una especie de literatura aplicada o quizá de testimonio.

 

Según sus directores: [Daniel Pacheco y Catalina Ruiz-Navarro] “una de las falencias que le encontramos al mundo impreso que hay en Bogotá es que está hecho por los mismos, desde hace mucho tiempo y reproduciendo un discurso muchas veces repetido”. Razón por la cual, en su opinión, “los medios impresos en Bogotá se han vuelto aburridos mientras que la ciudad, por el contrario, está cada vez más interesante”.

Este proyecto inicio como una de las propuestas ganadoras de la convocatoria, realizada por la Secretaría de Cultura, “Bogotá un libro abierto” . La iniciativa tiene una presentación impresa así como una virtual: http://www.hojablanca.net/ . Cada uno de sus números gira alrededor de un tema y la convocatoria se hace pública a través de su página web. Para su más reciente versión, cuyo tema es Sexo y Rock and Roll, Catalina y Daniel enfrentan su primer prueba de fuego pues el patrocinio, del que fueron ganadores y les permitió arrancar, se ha terminado. ¿Será este el fin de Hoja Blanca , o por el contrario sus directores nos demostrarán lo buenos gestores que son?

 

¡Soplan otros vientos! Repito, ahora los chicos andan vendiendo pauta y se han inventado unas suscripciones solidarias a la revista que apelan a la buena voluntad de sus lectores quienes estaban acostumbrados a recibir los ejemplares de manera gratuita. Eso si las suscripciones son muy económicas: $15.000 pesos colombianos que equivalen a US$9 dólares. Si usted quiere conocer más del proyecto y apoyar la causa metiéndose la mano al bolsillo, puede visitar su página web, el perfil que tienen en Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=1028953232 o escribirles un correo a: revistahojablanca@gmail.com.