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Jorge Arzate Salgado (Toluca, 1966). Como escritor ha publicado poesía en las revistas mexicanas Tierra Adentro , Cástalida y La Colmena , así como en la revista española Atril de poesía . Ha realizado diversas lecturas de obra poética en la Ciudad de México, Guadalajara, Toluca, Nepantla y Acapulco, en las ciudades españolas de Salamanca y Zamora, así como en Santiago de Chile. Fue integrante de la X generación de becarios del Centro Toluqueño de Escritores y Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en su modalidad “Jóvenes creadores” 1997. A la fecha ha publicado los libros de poesía Canciones para los piratas ausentes (Colección Becarios del Centro Toluqueño de Escritores, 1992) y Recuerdos de la casa azul (CNCA, 1996). Con este último trabajo obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven de México “Elías Nandino” 1996, otorgado por la Secretaría de Cultura de Jalisco y el Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes de México.
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II
Soy un animal. Sé que me alimento de tierra, que labro los campos, que puedo matar: soy Edipo. Soy un animal solar: puedo ver. También pruebo los escarabajos y sé que en el corazón existe una piedra solar, es la que brilla con intensidad cuando se huele una presa, se dan pataletas y se rellenan templos con plumas de colores y es parte de mi nombre adosado de vocales.
El animal-escarabajo se puede comer a sí mismo, le pueden salir picos, escamas, branquias; le puede brotar cualquier cosa, cualquier recipiente de seda o porcelana. Al escarabajo se le puso piel y se le dijo que podía amar; pensó que el amor era una fantasía y creyó en él como quien ama. Al escarabajo le salieron pezuñas de cerdo y se puso a cantar una canción de cuna. A este vil insecto llegó Dios y le preguntó si quería ser inmortal y el muy vil dijo no , pero que podía intentarlo. Dios le hizo una mueca de enojo pero el muy vil le mostró el sexo: el cerdo se castró: el cerdo se hizo cenizas parodiando a Dios: y el vil insecto inventó que tenía boca y lengua: pronunció palabra. Las palabras inventaron las palabras: rito, certidumbre, actuar, yo, hueco, vacío, tragedia, calor, sonrisa…
Los viles insectos beben tierra y caminan erectos; piden con palabras algo que no escuchan.
De los insectos, el enjambre de tierra que nos viene de arriba y de ellos la lluvia que nos moja y nos hace sentir frío: el verdadero enfado del mundo. Tengo alas. Quiero alas porque poseo un Yo: puedo pronunciar el mundo.
Hoy, en esta pradera de masonite, quisiera ver, escuchar, hablar bien pero no puedo del todo ||
III
Alas. Vuelo muy alto. Veo la ciudad. ¡He llegado a la ciudad! El gran circo, el enorme zoológico: El cocodrilo ronronea cerca del parque central, una marsopa baila un tango entre el edificio de gobierno y catedral, un gato ya me observa, tiene hambre, me quiere, tiene pelo de tigre, es un tigre -los gatos son muy listos-. El tigre siempre está encerrado en sí mismo, por eso da vueltas todo el tiempo. El tigre se come a los cerdos, antes se los coge. El tigre es un animal noble, es como un príncipe. El tigre come carne porque es un príncipe. El tigre tiene alas. El tigre desciende de los escarabajos. El tigre es de una vileza inaudita. El tigre tiene un corazón de masonite, de corteza de árbol. El tigre es sagrado. El tigre siente miedo. El tigre tiene un Yo. El tigre habla con Dios. El tigre le da órdenes a Dios. El tigre también se muere. El tigre es un gato con alas, sólo es eso.
Tengo alas con un corazón de masonite.
Veo un tigre devorando a un niño en el parque central, ¡qué bueno, se alimenta bien!
Alas. Sólo quiero alas para volar y sentir que estoy soñando.
Y me gustaría saber por qué esta luz es tan brillante. Por qué el sol nunca se cansa. Me gustaría entender su infinito brillo y por qué hace un páramo en mis ojos ||
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