EL SUEÑO SE ROMPE CON LOCURAMarcela Saldaño |
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Yo pensé que todo era mentira, esta no era mi vida, esto no tenía que ser así… sólo era una actuación- dijo el anciano en el hospital . Infancia Bruno, a pesar de su corta edad, se da cuenta que la vida que lleva no es la que quiere, pero tampoco tiene ninguna capacidad especial ni talento, ni siquiera es bello, no es muy sociable, tiende a la gordura, en el colegio las profesoras no le tienen simpatía y su madre es fanática religiosa.
Desarrollo Así transcurrió su vida, 20 años dejándose llevar, nunca se esforzó en el colegio, nunca buscó un buen trabajo, nunca quiso ser amado, jamás leyó más de un libro al año, ni siquiera fue a fiestas, ni se esforzó en cambiar el curso de todo lo que le sucedió en ese tiempo… Luego de tantos años, Bruno se convirtió en un hombre guapo, alto, delgado pero sin ninguna intención de ser alguien porque esa vida que ha llevado hasta este minuto no es suya .
Vida laboral A los 20 comienza a trabajar con un sueldo mínimo, se va de su casa porque su madre dejó la religión y ahora tiene muchos amantes. Ya no hay espacio para él y tiene que marcharse. Siempre se ha conformado con lo que le sucede porque piensa que es “simplemente lo que le tocó”, así que nada de lamentos, ni caras largas, es un verdadero espartano al solucionar las desgracias domésticas diarias que la mayoría de las personas pasa con llanto y melodrama. Aunque desde que recuerda tiende a la desgracia, como en su niñez a la gordura, comienza a buscar una explicación para tanto mal rato, la razón de esta vida que parece un mal chiste, una telenovela, una película, eso es:¡¡¡ su vida es una película!!!
Eso es En ese momento, justo cuando comenzaba el pesimismo, hizo el descubrimiento de su vida. Su mala fortuna radica en que él, es el protagonista de una película, no un reality show ni nada por el estilo, hace años leyó en un diario que en Europa estaba de moda, cómo se llamaba, mm mm, el teatro de la vida , eso, y como todo llega a Latinoamérica después hecho otra cosa, él sería pionero en este estilo, el elegido para ser la estrella principal en estas desgracias, es decir en este libreto extraño… Pero así somos los directores¡¡¡
Comienza a recordar y nunca en su casa hubo una fotografía, no tiene recuerdos de infancia. Desde los 13 años en adelante tiene “uso de razón”. Extraño? Bueno ahora no tanto, esa vieja fea era solo una actriz, piensa feliz. No obstante, como nunca ha querido cambiar su destino, ni siquiera se cuestiona, según él, quien sería su madre biológica, o qué pasó con él en esos años que cualquier niño común recuerda.
Desde ese momento comenzó a justificar toda su mala fortuna. Incluso mientras peores cosas le sucedían, Bruno más se enorgullecía de su valor actoral. Cada sufrimiento era meritorio de un Óscar, mientras más intenso su dolor mejor acabaría todo. Aunque no tenía el mayor apuro. Y empezó a hacer todo aun peor, si antes nunca se esforzó por algo, hoy menos, total todo era culpa del director (otro lo había escrito de ese modo).
“Amor” Conoce a una chica. Seguro que “el ilustre director” la ha enviado a entregarle su amor fingido. Él la vio y gracias a su vasta experiencia de años de oficio, supo que en cualquier momento pasaría algo que lo obligaría a acercarse a ella, estaba lloviendo y eso hacía todo más fácil, estaba por tomar el autobús y ella bajo el paradero con paraguas y un abrigo, casi no se mojaba, pero justamente pasó un vehículo de limpieza de calles y había tanta agua por todos lados, y esta película no escatima, a veces, en exageraciones, de una manera muy absurda el chofer soltó una de las mangueras, cómo si no hubiera suficiente agua, y Berta terminó empapada. Como el papel de Bruno consistía en "adivinar el guión" cuyo hilos invisibles eran esas señales que sólo él podía percibir, parecía claro en ese momento, el guión descrito en las calles de Santiago. Porque claro, no todo el mundo es actor, sólo lo son quienes cómo él, tienen esa especial virtud de ver más allá, la meta - actuación. Bueno, siguiendo con el asunto de Berta, Bruno supo de inmediato que debía llevarla a su casa, cambiarla de ropa. Él, desde que salió de su casa supo que hoy conocería a alguien, y que sería mujer, aunque por el guión le daba lo mismo, pero fue mujer, porque en la mañana llegó a su casa, en esta parte todos deben creer que es por equivocación, la ropa limpia de la lavandería, rotulada con su nombre, pero el envío en su interior albergaba ropa femenina, incluso llegó a pensar que debería usarla, lo intentó, porque Bruno es muy profesional, aunque cometió un error, pero no le importa ya que esa parte quedará editada, y es problema del director, así que no le sorprendió mucho que esa ropa no le calzara y aunque se sintió un poco tonto pensó que el “equipo” pensaría que era un aporte de él para esta película de múltiples géneros. Cuando llegaron a su pequeño departamento, Berta no dijo nada en el camino, sólo se dejó guiar, bueno la noche anterior se había leído el tarot y pensó que todo lo revelado era extraño hasta que Bruno la llevó en sus brazos a su hogar. Y este chico no estaba nada de mal. Cuando vio a Berta no le pareció gran cosa físicamente, pero debe ser una gran actriz, además, todo es por el guión. Como era de esperarse vivían muy cerca, trabajaban en el mismo edificio y cada vez que se encontraban por ahí o reunían, sonaba la misma música de fondo, él estaba emocionado al pensar cómo coincidan los detalles y en que ese sonido tan familiarizado con Berta podía salir de una casa que abría su puerta para dejar salir a la dueña de casa, o en el metro cuando una estudiante escuchaba música muy fuerte y el justamente andaba con Berta. No obstante, trataba de no enamorarse de verdad, porque él era muy profesional, y no debía confundir las cosas. Y cuando creyó que era adecuado, en realidad no tanto, sólo siguió las señales. Iba caminando por el Paseo Ahumada a las cuatro de la tarde y se encontró un anillo en el suelo, de oro, sin marcas y a plena luz del día. Dijo para sí: es la hora. Berta quiero que te cases conmigo , se lo gritó en medio de la oficina, cuando todos los compañeros de trabajo de la joven aún estaban en labores, y aunque nadie aplaudió ni sonó su canción, no se extrañó porque esta no es cualquier película, es más hasta se arrepintió de pensar en aplausos y música cuando gritaba que la amaba. Obviamente, Berta lloró, excepcional actuación, e hicieron el amor en el taxi, el chofer solo sonrió por el espejo. Él creyó que esa escena estaba de más pero, el director manda. Ya había pasado un tiempo, alrededor de dos meses desde que Berta entró a escena y nunca se preocupó donde vivir, aunque intentó disimularlo le preocupaba un poco esta nueva “protagonista” que podía quitarle fama. No obstante, ella nunca quiso robar cámara, siempre actuaba con delicadeza y se esforzaba por hacer las labores que estaban impuestas para ella, claro que esto Bruno lo pensaba sólo en soledad, porque estos temas nunca debían hablarse entre actores. De igual manera que en un principio, la entrada de Berta al rodaje lo hizo preocuparse, sin que nadie lo notara evidentemente, y esta situación lo mantenía insomne , cosa que nadie notó porque él se hacía el dormido, eran quienes serían los padres de Berta, si serían actores conocidos, si se enfocaría la película en otra historia, etcétera. Llegó el día y cuando iban al sur, pues Berta era de región, los llaman por teléfono el hermano de su futura esposa, avisando que habían muerto sus suegros y que él se iba a Barcelona y se llevaba la mitad de todo. Esto solamente lo hizo creer aún más en su protagonismo. Ahora tenían algo de dinero para empezar, Berta se recuperó muy pronto de su tristeza y no esperaron más, a la ceremonia no fue nadie más que los testigos obligatorios, dos ancianos que se ofrecieron. Ni siquiera pidieron hora, porque como todo lo arregla el director, no tendrían inconvenientes para casarse. Justamente, una pareja no llegó y tenía la hora reservada hace meses, la misma hora a la que ellos llegaron al lugar, “extrañamente” pensaba entre risas para sí Bruno que ya sospechaba esta escena. El juez de paz que tenía un matrimonio inmediatamente después, y la joven se veía tan bella y él tan angelicalmente despreocupado, que él se enterneció y se ofreció a casarlos al verlos sentados afuera con cara de nada. Y los ancianos al ver lo mismo, colaboraron con el juez.
Casados Iban saliendo del registro civil y Bruno se encuentra con su vecino, que nunca se esforzó en conocer, los únicos detalles que sabía de él es que era muy bueno para hacer fiestas y era empresario o algo así. Cuando el vecino sabe la noticia se emociona y les ofrece un fin de semana en su “hotel de 2 estrellas”, un motel de mala muerte, con espejos, jacuzzi, piscina, todo tan exagerado que caía en lo vulgar, pero como las coincidencias no existen y el director lo hizo de tal modo, accedieron y se fueron por el fin de semana a actuar su luna de miel, además Bruno encontró brillante la idea de mostrar en extenso lo que la mayoría de los chilenos hacen a la hora de colación. Luego de la consumación, bastante real, que lo hizo pensar que ya habían cambiado del género “teatro de la vida” a “teatro porno”, aunque no le importó como todo lo que le había mandado el guión en este tiempo, comenzó a reflexionar sobre la maternidad, ¿Berta sería tan profesional y quedar embarazada de él de verdad?. ¿U off the record ella se las arreglaría, sin que la producción se enterara, obvio, para concebir de otro? Comenzó a vigilarla sin que nadie se diera cuenta, eran cosas sutiles, pero luego de un tiempo, se dio cuenta que Berta no engordó, y él era un actor de 24 horas y no podía ser tan poco profesional y cuestionar el curso de la historia. A los nueve meses Bruno despierta en la clínica y es padre de una bella niña, Dalila, sucede que cuando no decidió cuestionar la historia, parece que la producción decidió tomar acciones drásticas para no echar a perder el guión. Y “lo puso a dormir” durante el tiempo que Berta esperó la llegada de Dalila. No obstante, nunca hubo fotos, ni nada, además su mujer insistía en que cayó en coma de la nada, cosa para él algo extraña, pero que lo hacía recordar sus trece años de existencia sin recuerdos. Dalila cumple dos meses y Bruno luego de volver a aceptar una invitación de su ex vecino, porque ahora vive en casa de Berta, despierta de nuevo en la clínica junto a Berta, Dalila, que ya tiene nueve meses y Antonio, de un par de días, sucede que de nuevo cayó “en coma” y justo Berta había quedado embarazada nuevamente. Ni siquiera se preocupó por los gastos ya que, su estadía fue financiada gracias a esta “extraña” patología desconocida, que lo hacía recordar a la Bella Durmiente. Pero él no era bello ni estaba en un cuento, estaba en una película. Cuando supo accidentalmente que iba a ser padre por tercera vez, las otras dos veces ni siquiera se había enterado antes de caer “en coma”, ya estaba listo para pasar “durmiendo” una temporada. Y comenzó a esperar, luego de un tiempo, Berta engordaba, los niños crecían, a él nada lo extrañaba ni preocupaba demasiado, porque todo era parte del guión y en realidad esos niños no eran de él, ¿Pero este tercero que veía crecer? Dudaba hacia adentro, no quería echar todo a perder. Tenía que actuar todo, nunca fue importante para él, los primeros pasos, las primeras comidas, ni siquiera… bueno, felicidad le causó, al reforzar la idea de su protagonismo, que los dos niños, Dalila y Antonio, dijeron primero papá. Raro no le pareció, pero si pasó por su mente que excelentes actores eran estos niños desde guaguas, porque él no pasaba mucho tiempo con ellos y siempre los miró con ternura fingida. Nació su tercer hijo, y decidió que debía ayudar al director, comenzó a hacer cosas según su voluntad, pero todos sus intentos siempre fueron un desastre y prefirió dejar todo en manos del genio, total, Bruno no era un experto en dirección. Un día cualquiera, pensó que no había mucha acción en esta película, y aun con mucha edición sería más bien lenta, pero ya estaba resignado, como lo había hecho incluso antes de saber que era actor, Berta fue a comprar algo para comer y dejó a los niños durmiendo, de pronto suena el teléfono. Ella había muerto. Entonces, pensó que estaba aprendiendo dirección, él ya había pensado que faltaría acción, no obstante, aunque sentía vergüenza, la vida que llevaba con Berta, aunque era solo por el guión, durante ocho años había sido tranquila y como no sabía cuanto tiempo más duraría esta película, volvió a hacer caso a las señales y sin ver el cuerpo de Berta, para qué, era robar más cámara y sin despedirse de los niños, hasta ahí llegaba su papel, se fue sin melodramas decidido a nunca más volver a la casa de Berta, total esos niños ya habían trabajado bastante. No se dedicó a trabajar ni a viajar mucho, simplemente se cambió de comuna, y como el personaje de Berta era muy cauta y ahorrativa, bueno en realidad el director había sido generoso, tenía una buena cantidad para seguir este guión sin trabajar. Pensó que podía ser bohemio, como un artista verdadero: hacía escándalos, pero todos lo celebraban, la gente nunca le reclamaba. Solamente que luego de beber nunca se acordaba qué es lo que hacía y recordó, sus “comas” y su niñez sin recuerdos, estos periodos comenzó a anotarlos y quiso saber cómo lograban que le sucediera eso, de pronto entraba en estados inconscientes, pero nunca le sucedió nada de gravedad, siempre anduvo bien vestido y fue medianamente popular. Hasta que un día de esos, se recuerda en sueños caminando y repentinamente despierta, en la clínica, la misma en donde antes lo habían “investigado”, ve mucha gente a su alrededor, piensa que ha llegado la hora de la fama y el reconocimiento. Se siente por primera vez feliz y dueño de su propia voluntad. Con ganas de salir corriendo y gozar de su vida . Se acuerda de Berta, su única mujer a pesar de todo, de esos niños y en lo afortunado que deben ser sus verdaderos padres. Se levanta y quiere mirar hacia fuera, la gente lo detiene, él se siente como una pluma llevada a la cama. Llega el doctor y saluda a Dalila, Antonio y Virgilio. Bruno mira hacia la ventana y en su reflejo ve un anciano, piensa que el maquillaje de la película es muy bueno, pero está cansado y quiere salir, ha recuperado su libertad, trata de quitarse las arrugas, sacarse la peluca de calvicie, pero no hay pelo, trata de correr pero no hay fuerzas. Se desespera y grita: Yo pensé que todo era mentira, esta no era mi vida, esto no tenía que ser así… sólo era una actuación- vociferó Bruno en el hospital. Cincuenta años en coma es un excelente maquillaje permanente.
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