Eduardo Leyton-Pérez

Chile

 
     
     
 

LAUTARO, COMANDANTE AMERICANO

 

Recuerdo a Lautaro

Que puso un pié en el Llano maravilloso

Y otro en la Tierra del Fuego que por ese entonces

No estaba en llamas

Con su ojota de oro americano

Hizo en definitiva la Patagonia para los patagones

Que este lancero de los mares del Sud

Hizo primero la revolución de los ríos

Que fue él quién hizo esa revolución de los ríos americanos

Siendo el único domador de esos ríos y que de solo contemplarlos

Se le rendían estos a su hueste libertadora del Picun Mapu

Sin necesidad de la represa extorsionadora

 

Que fue Lautaro entonces el primer comandante americano

Antes de los barbudos y de las boinas rojas

Que Lautaro bebía de los vientos de Los Andes

Alimentando con su lanza al Orinoco profuso y frondoso

Henchidas las anacondas de enemigos que ya eran inmemoriales.

 

Con Lautaro fue el Chiripilco antes que el Aconcagua

Fortificándose mas que de los ejércitos de los hombres-tetera

De los impedimentos de sus sueños

Entendió muy bien asfixiar entre horcajadas a los que ya se sumaban al capital

Con brillo de oro condenado como la pampa del Plata.

 

Os recuerdo que antes que las U.S.A. Companys eran las Españas y el oro

Por eso cuándo Lautaro era joven

Su guerrilla anidaba las ansias de volverse corazas de a caballo

Por eso cuando Lautaro era hombre y recio

Guacolda ya estaba cuidando de todos los niños hambrientos de América

Por eso cuándo Lautaro entendió

Que el expoliador del mundo

Le hacía guiños desde el otro lado de Los Andes y de la mar-océano

Quiso morderle la teta al banquero antes que todos

Pues sabiéndo de la miseria de los hombres-tetera

América ya estaba empeñada y en subasta.

 

Lautaro transitó como viento puelche por nuestra América

Gritó en Alaska con el inüit hoy vencido y vendido

Fumó de la pipa pretérito-ancestral con el sioux de las praderas equinas

Vertió sangre en el sacrificio mesoamericano

Pero enseñó que la dádiva debía ser del huinca.

 

Entonces Lautaro hizo un puente y juntó a las Américas

Hizo que las noticias corrieran por el Tahuantinsuyo

Lautaro quemó viva la mentira y a la parsimonia

Enajenó el dolor de la ocupación y se hizo dueño de los ríos

Lautaro agregó en el cunza indómito atacameño

Que los ríos eran las venas americanas

Pues solo él los vadeaba tal como esgrimía la palabra

En la lengua americana que es de volcanes y de selvas

Como el amor a los vientos del Sud

Residía en el vigor indestructible de la bandera múltiple de los que llegaron

Por Beringia y por Rapa Nui.

 

Lautaro era hermano de Aníbal en sus sueños y en su estrategia

Anibal llevó elefantes ante los itálicos

Lautaro quiso llevar el oro en sus flechas al emperador de las Españas

Quemarle la barba de patio trasero al hijo de la barbarie visigótica

Y embriagar al mundo con su destreza sobre los pueblos condenados a la derrota

Hacer de ellos el giro de una historia inconclusa.

 

Recuerdo

Os recuerdo defensores de la pequeña Venecia

Que antes de todo y de todos

El primer comandante de todos los comandantes

Fue Lautaro

Lautaro

El gran estratega del sueño americano

Lautaro despertó a la vida chivateando como todo nuestro ancestro saqueado

Hizo la revolución de los ríos antes que nadie

Y comprendió que la traición era el hambre de América

Entendió que debía marchar

Y cruzó el Mataquito para que esta no navegara hacia el Orinoco

Tal vez por eso Lautaro fue reconocido comandante de hueste nativa

Para abofetear en nuestra propia comarca americana

Al saqueador

Que como os recuerdo

En América siempre fue inmemorial.