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Iván Cruz Osorio (Ciudad de México, 1980). Poeta, ensayista y traductor. Terminó la carrera de Lengua y Literaturas Modernas Inglesas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente se desempeña como secretario de redacción de la revista de literatura y gráfica Viento en vela. Es autor del poemario Tiempo de Guernica (Editorial Praxis, 2005). Poemas suyos aparecen en el libro colectivo Espacio en disidencia (Praxis, 2005); y en las antologías Un orbe más ancho. 40 poetas jóvenes. 1971-1983 (Punto de partida/UNAM, 2005); Los mejores poemas mexicanos. Ediciones 2005 y 2006 (Joaquín Mortiz/FLM, 2005, 2006); Anuario de poesía mexicana 2005 y 2006 (FCE, 2006, 2007); El rompimiento amoroso en la poesía (Alforja, arte y literatura, 2006); Vigencia del epigrama (Ediciones fósforo, 2006); y La luz que va dando nombre [1965-1985]. Veinte años de la poesía última en México (Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, 2007). En 2008 obtuvo el primer lugar en el 1er. Certamen Internacional de Poesía Bernardo Ruiz. |
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Andrés Bello
Navegué toda la noche con la mirada fija en los días por delante, con el miedo apretado en los puños.
Algo de la Tierra que dejé atrás ha labrado mi sombra y mi abismo, y aún no sé de qué patio, de qué puerto sin brillo partí con los sueños desvanecidos.
Pero sé que no habrá regreso, porque nadie vuelve para atizar los rescoldos de su propia ceniza.
Manuela Sáenz
Si me besaras esta noche, yo recorrería todas las barcazas de La Guaira para contar viejas historias de muertos, para decir con palabras dulces todo nuestro desamparo, para derrocar un imperio y hacer una revolución con mi dolor desnudo. Para cantar una cueca triste de tus hazañas a los ojos oscuros de todos los navegantes para que ellos la lleven por el mundo.
Si me besas esta noche no caería este inmenso vacío sobre mi alma, y algo de lo que hemos perdido quedaría intacto entre mis manos. Porque ya no puedo reconstruir tus gestos, tus palabras, porque todo se ha vuelto el áspero sabor de la demora. Sólo tengo el pesimismo, las ventanas sin sol, y el temblor de los que dejamos nuestra vejez al olvido de la patria.
Si me besaras esta noche entonces mi corazón seguiría despierto.
Francisco de Miranda
Cuando era joven, yo quería recorrer los puertos, andar entre los hombres que ríen de películas mudas, y escriben cartas de amor a rostros que se esfumaron con el corazón de aserrín en la mano.
Cuando era joven, yo quería conocer las tabernas, y las mujeres que dan apretones de mano, y te aman sin miedo entre acordeones y lámparas de alcohol.
Cuando era joven, yo quería pelear por un país con mi bicornio y mi fajín francés, yo quería bombardear un continente, hacer una revolución, para que una mujer viniera a amarme.
Cuando era joven, yo tomaba malbec, mientras veía desde un balcón cómo se amaban las mujeres y los hombres. Cuando era joven, yo quería recorrer todos los puertos, caminar las ciudades, detenerme en los farolitos de cada esquina hasta encontrar a esa mujer que me amara por amor.
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