Guillermo Ignacio Hermosilla Cruzat

(Chile) alias actual mem, escribe desde antes de conocer la escritura soñando con mundos paralelos que hasta el día de hoy sobreviven a través de la llamada "carbonada de ideas". Como ese buen plato, vive sumergido buscando el equilibrio del momento para encontrar el sabor primordial del plato servido. Nació en Valdivia, una noche de lluvia que le ha marcado hasta el día de hoy. De sus vivencias en Talca lo resaltante es el haber aprendido a leer a través del Silabario y su padre, todo para que no preguntara tanto: "¿qué dice ahí?". Luego de ello lo vemos sumergido en los libros, historietas, letreros, etiquetas leyendo y descubriendo más mundos paralelos, alimento para sus sueños. En Santiago y luego de saltar 1º básico aprende a escribir abriéndose una puerta desde la reflexión interna a la expresión externa, nuevos mundos, nuevas miradas y el camino sin fin que ha recorrido a través de la expresión escrita. Luego perdemos al personaje en una vorágine adolescente y la Gran Carbonada ruge de pasiones, arde a gritos internos que solo los sueños y la escritura desenfrenada calman, pero él no está conforme, no quiere tantos llantos y criticas en sus escritos, son desgarros, vómitos. Quiere cambiar al mundo, cuando aun no sabe que el cambio pasa por él mismo primero. Aparece el video, la fotografía, la radio, la pintura, vivencias pelusientas callejeras, vagar, vagar, vagar y negar su condición socioeconocultural, el mundo no es lo que ve, muchos mensajes erroneos, solapados se van descubriendo y nace a sus ojos la anarquía, sin estar seguro aún de ella, todo es relativo, las opciones son infinitas y se pierde, rebotando una y otra vez. En la actualidad y para resumir descubrió que hacer poesía no solamente es escribirla, sino pensarla y vivirla de manera que la poesía sea un generador de ideas, un estímulo para el que la lee, la oye o la ve a través de su videopoesía (video + poesía).

 
     
     
 

Para Noria

 

Enturbiada quizás por el calor

la mirada radiográfica

traspasa los cuerpos,

las mentes

de aquellos que caminan

a través del centro

intersectado

de la capital.

 

 

 

Paseo Ahumada

dos de la tarde,

el sol furibundo desnuda

y veo al presentador de feria,

maestro de ceremonias

de la tarde tropical sound

sus ademanes revelan

los negocios oscuros

maestre de la droga

topletera nocturna

cautivador de inocentes lascivos

San Pedro infernal

que engaña

incluso

a su sombra.

 

 

 

Plaza de Armas casi invisible,

los rostros retratos me observan

mientras un profeta

de una Iglesia

transpira sermones

en un ataque de epilepsia Divina

ora

finalmente

por él

por su bolsillo

y los pecados que arrastra.

 

 

 

Los pechos de la bella ejecutiva

se bambolean

desde la mesa quirúrgica

a la mesa del jefe,

el rouge se espanta gritando rojo

mientras las pestañas viven el luto negro

de su realidad smog.

 

 

 

La chica chinita

se salva

por ser menor de edad.

 

 

 

El joven que observo a los ojos

se sonríe zapateando hormonas

soñando

con el palpitar de mi esfínter.

 

 

 

Los amigos pálidos caminan

con sabor a vela,

el terneado elegante

de oficina lujo

con cara de chicha

se rasca la zona perdida

entrebolas

que nunca ve el sol,

la mujer elegante

convencida feliz

le conversa

pensando en el meche

sin saber que es citrola.

 

 

 

Y digo ¡Para! Noria

 

 

 

Pero los ultrapoderes

no se controlan

y el mecha de clavo

tiene cara de chancho

la rusia teñida

le hace al jale

el viejo pelao era rati.

 

 

 

Es el centro de concreto

con el tumulto humano

con el sol embriagante

son mis ultrapoderes

nacidos de las marejadas

de energía magnética,

radiación especular Andina,

franja angosta

corriente humboldt

las tierras más fértiles.

 

 

 

Ella tiene un aro en el ombligo

y le gusta hacerlo más que a otras,

el usa chasquilla y es pelado.

 

 

 

Aquella pareja

se gorrea mutuamente

y solo los une

nolosé.

 

 

 

El concreto se recalienta,

las piernas transpiran

la zona sin sol hiede,

aquellos peruanos no se la creen

caminan en grupo compacto

atemorizados.

 

 

 

Ese se ve importante y ocupado

pero se acaba de duchar

caña viva

de seis de la mañana.

 

 

 

Ella se cree rica

y sabe que no lo es.

 

 

 

La Cubana sueña a pensar

que aquí será feliz.

 

 

 

El turista se siente en La Meca

y no logra dar con lo que busca

como que siempre

“aquello”

realmente

estuviera a sus espaldas.

 

 

 

Los del barrio alto

que pasan linditos

como el mejor turista

felices

de no vivir

aquí.

 

 

 

La paloma que busca migas

y caga en la cabeza

de los importantes,

paloma transgénica

hija de patas de dos dedos

hija de su hermana y abuelo.

 

 

 

Las señora con los pechos

a la guata.

 

 

 

El desubicado de corbata

que busca a una colegiala,

el guatón con sed de placer

al borde del ataque cardíaco

transpirando la vida.

 

 

 

La micro impersonal

con derecho al atropello.

 

 

 

En esta masa apopléjica

dos carabineros son santos.

 

 

 

El gringo que busca el ángulo

porque algo hay que hacer.

 

 

 

Los trashers sueñan

con ser millonarios,

la hippie cuica.

El futbolista alcohólico

y carterista.

Mechas de clavo

por todos lados.

El ciclista con guantes de lana.

Las empanadas de queso sin queso.

Aquel pálido de cachetes rojos

la morena de mueca horrible

tratando de ser bella.

Los enamorados por el rato.

La embarazada por quien sabe quien.

 

 

 

Camino sin poder anotar los datos

totales.

Camino mientras todos ellos gritan

¡soy otro! ¡soy otro!,

 

 

 

entonces

 

 

 

iluminado por una sombra

me asomo al cristal de una vitrina

y con mis rayos ZX

observo me

 

soy todos ellos

 

los rayos chocan en el reflejo

que va y vuelve infinitamente

transformando

en abismo la zona ZX

un desierto

donde corro tras mi sombra

que siempre

a mis espaldas

ríe.