Milton López

Nací en julio de 1978. Resido en Glew, provincia de Buenos Aires. Estudiante terciario en el I.S.F.D. Nº 41 de Adrogue, en la carrera de lengua y literatura (actualmente interrumpida).
He participado en algunos concursos literarios de los que únicamente el mejor logro fue un tercer puesto del que estoy orgulloso.
integré en las antologías: Las horas secretas (Selección de Marta Mutti. Editorial Dunken.2006); Poesía insomne (Selección de Cesar Melis. Editorial Dunken.2007); Colección TERRITORIO SUR 2007. Región Buenos Aires. (Editorial de los cuatro vientos. 2007) Latinoamérica escribe (Editorial Raíz Alternativa. 2007); Antología Grupo CORAT LITERARIO 2007. Córdoba. (Aún no editada, lamentablemente).
No obstante a estas publicaciones, conservo casi toda mi obra inédita. Bajo el titulo de “La Ciudad nublada”, he ordenado algo. Lo demás continua disperso.
Junto con Jonatan Szewczuk fundamos en 2008 el proyecto El vagón encallado.

 

Milton López © 2008
Miltonlopez78@hotmail.com
Caidodelcatreen1978@yahoo.com.ar

 
     
     
 

Dejo de masticar con el lápiz

 

No pretendo ser leído

Ni mucho menos ser tenido en cuenta

Mi lírica a veces no satisface

Desecho sin crueldad el ABC

De las formas que me rodean

Muerdo el nervio oscuro y obsoleto

De mis papeles en blanco hechos bollos

 

A veces me arrepiento de ser crudo,

Y dejo de masticar con el lápiz

¡Que jodida suerte me confunde!

 

Entre tanto, dejo de pensar un párrafo menos

 

Mis pómulos, se apoyan en mis manos

Y mis manos friccionando en ellos

Quitan el frío de la piel, quitan la sonrisa

No espero la consagratoria alegría

 

A veces soy muy feliz con mi tristeza

 

 

 

Tesoros ocultos

 

En horas tempranas

Se muestra la luna

 

En horas macizas

Sobre la cúpula celeste

 

Bordea el viento

Desacomoda los pliegues

De los harapos del mendigo

que arrastra su severa contemplación

en calles de barro

en una ciudad

sin calles de barro

 

En plazas oscuras

a plena luz del día

esconde tesoros secretos

 

 

El arte de escalar un muro

 

Yo me equivoco. Suelo ser arrogante,

indiscutido escalador de melodramas,

caricaturista de una mueca extraordinaria

que no amas. Un dejo de paciencia

que espantas sin compartir.

Puedo ser lo que sueño nunca lo que deseas.

Puedo demostrar mi agradecimiento nunca mí

indignación que cruza en diagonal a la tuya.

Recolecto cada día la basura de mi ojo

y reverencio tanta soltura que abunda.

Quemar lo permitido, lo clandestino

bajo una gran alfombra, salir

desabrigado a comprar una cerveza,

ver mi cara otra vez

el perro que ladra otra vez,

un auto pasa otra vez.

 

Quiero creer que no pierdo la calma

pero lo hago.

 

Quiero creer que pierdo las llaves

pero las encuentro.