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En el 2008 con 49 Habitaciones (Darío Sanchez-Carballo) aparece en escena El Zahir Editorial, una propuesta que reúne a jóvenes escritores interesados en la difusión de la literatura mediante la creación de puentes entre las regiones y las ciudades. En el 2009 se han publicado El día es inútil (Carlos Enrique Pachón) y El cine de las sábanas blancas (Luis Miguel Madrid). Con estos tres títulos que hacen parte de la colección de poesía Tierra Baldía, empieza el camino de una nueva editorial que, como informa la solapa de sus libros, nace de la necesidad de interrogarnos sobre la nueva literatura hispanoamericana .
49 HABITACIONES
19
El punto donde convergen tres planos
esa esquina donde ni el dedo
de un niño llega
ese más íntimo rincón
alejado de las moscas.
Así eres conmigo
por cosas como éstas
odio las metáforas
34
También hay plantas ocupando materas
la energía de una mano con un poco de agua.
Alguien no llega a tiempo frente al cajero del banco.
Un dios cualquiera
como cualquier dios
nos suspende la luz
el agua.
Se perfila una tumba
donde hubo una maceta.
EL DÍA ES INÚTIL
El sueño
El perro del sueño me ladra entre bostezos y alientos.
Muerde mi cuello y maldice la carne dura. Intento gritar y
me ahogo en la mancha de sangre. Es el mismo sueño de
intentar correr y no poder; pero con un perro que nos alcanza
y nos rasga, y en sus dientes lleva pesadillas.
El perro del sueño nos ve y hace la señal de la cruz.
Siento como me deshago en su estómago y por fin el
grito sale, pero los demás duermen. Se viene encima, es la
sombra de una construcción en vilo, el perro mastica con
los ojos abiertos y observa que no despierto. Desconozco
el significado del policía que lo lleva. Mejor es correr
ahora que estoy despierto, quizá no sea un sueño.
EL CINE DE LAS SÁBANAS BLANCAS
El Fantasma gris
El estilo de aquel hombre era el rococó
tirando a floreado. Le gustaban los brillos,
el color, los resplandores.
Mientras tuvo vida fue vistoso y también
procuró serlo tras la muerte.
Por eso ahora tiene esa tristeza
y sus apariciones son puro lamento.
No soporta que sus actuaciones sean grises,
que le vean más o menos blanco
o más o menos negro.
La Penúltima
Mentir no es grave cuando andamos
casi ya de retirada, apurando la penúltima
en el último bar.
Tampoco las verdades tienen importancia
cuando estamos a punto de ser nadie,
poco antes de caer sobre los charcos
de las seis de la mañana.
En esos momentos uno lo comprende todo,
por ejemplo
que lo importante pasó de largo
y de la vida sólo conoció los arrabales.
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