David Bustos

(1972) Santiago de Chile. Ha publicado Nadie lee del otro lado (Mosquito ediciones, 2001), Zen para peatones (Del temple ediciones, 2004), Peces de colores (Lom ediciones, 2006) y Ejercicios de enlace (editorial Cuarto Propio, 2007). En el 2006 obtuvo el Premio Municipal de Poesía por su libro Peces de Colores. Sus poemas han sido seleccionados en diversas revistas y libros tanto en Chile como en el extranjero. Actualmente es editor de la Colección de poesía Amarcord de Ediciones del Temple.

 
     
     
 

EJERCICIO Nº 3

 

 

Negativo mi capitán, fotos en negativo

es lo que encontré detrás de esas páginas

y no fueron esas transparencias las que me hicieron esto,

fui yo mismo el que rebotó en el frontón de la mente.

Un arte integral versus un arte marcial.

Monjes con bototos aplanan las calles de Santiago

y nadie respeta los pasos de cebras, los corrales son ajenos

y enajenados o hiperconcientes se pintarrajea el paisaje.

Un arte abstracto o hiperrealista

a estas alturas la cumbre no se vislumbra.

 

Da lo mismo,

la miseria siempre es personal

 

 

 

EJERCICIO Nº4

 

Esculpe tus ideas, escámalas si es necesario,

quiebra la pecera con el cincel quiebra las caderas.

 

Prietas con papas cocidas por favor,

el ex poeta se va a sentar a la mesa.

Deseo y ocurro en estos precisos momentos,

ahora digo que me siento a la mesa de la inmaculada,

y examino las bellas letras que cuelgan de estas paredes.

El crimen perfecto demasiado imperfecto para que la mordaza dure tanto tiempo.

 

Expectora todos los años que tuvimos que: constituir, señalizar, desrealizar,

no aprender o integrar sino repetir.

Nos educaron de atrás para delante, nos hicieron malos

para la cama, pero mejoramos en el camino, bailamos con la fea,

pero la bonita también se nos sentó en las rodillas

y el resto del rollo es conocido.

 

Por eso y en eso es que al escupir declaro

lo que tuvimos que tragar a la fuerza.

 

Gargajea palabras una por una o enlazadas da lo mismo,

esto es un footing por la poesía.

 

Un movimiento de tropas después de una larga noche de silencio.