EL CAMINO DE WERTHER


A Luis Laborda


¡Qué alto está el cielo para los que quedan!
¡Qué lejanía del valor para quien no olvida!
Agarrando la vida por la sangre
ante el vértigo del hueso y con el grito insomne.
Esperaré debajo de la luz
en la última razón de la esperanza,
tiernamente, dedo a dedo hasta acaricias la rosa
del beso que persigue el infinito.

(abril de 1994)

ACTIVO AMOR

Toda la noche hablando con estrellas
mientras el miedo navega por las horas,
mientras la melancolía cruza sus desiertos,
mientras el último llanto nieva en la ausencia.
Toda la noche igual que un cerebro indómito
descargando sueños
ahí donde las cuevas de dulzura,
inventándole las alas al silencio,
con un candor de belleza ígnea
que atraviesa el abandono total y la gris gravedad
de la nada.
Hablando a las estrellas como música,
como rabia suave de las rosas
que beben la esperanza por el beso.
Ciego amor, deriva de relámpagos,
banderas que saludan los delirios:
o cualquier país en la orilla de la mano.

(abril de 1994)



Oswaldo Roses