PÜLASHI peligrosamente sagrado 


PÜLASHI INITIUM SAPIENTIAE 


El Amor de Dios 
No es como pensamos. 

Él tiene el hacha 
Tú eres el árbol. 

El Amor de Dios 
No es como pensamos. 

Él te hace leña 
Te prende fuego 
Camina sobre tus brasas 
Y sopla sobre tus cenizas. 

El Amor de Dios 
No es como pensamos. 


Dios nos ama 
Como el tigre al venado 
Como el buitre a la carroña 
Como el águila a la serpiente 
Como al muerto los gusanos 

¡Ése es el Amor de Dios! 
O lo que más se le parece... 




El tigre de los milagros


                                El amor era un tigre en acecho. 

                                Juan Liscano. 


El tigre de los milagros 
Merodea… 
¡Acecha! 

Nada se escucha en la selva 
Aunque unos ojos invisibles 
Nos devoran de manera intensa 
Desde todas partes 

Nada detiene al tigre de los milagros... 
No tiene cuerpo... 
Está en todas partes... 
Tiene ojos en todas partes 
Y oídos 
Y bocas 
Y garras 
Está escondido 
Acechante 
Amenazante 

Una noche escuché su rugido como un trueno... 
Lento 
Violento 
Poderoso 
Y vi brillar 
Unos ojos 
En la negrura 
Con sed de muerte 
Requisito indispensable antes del milagro 
Primero te mata... 
Después te resucita 

Nada se escucha en la selva 
Aunque unos ojos invisibles 
Nos devoran de manera intensa 
Desde todas partes. 
Eso es todo. 
Eso es todo lo que sé.

 


Desapego 


Los versos de hojas secas 
que un viajero arranca 
al incendio 
versos son al desapego, 
contemplando sin emoción 
como se quema un árbol seco. 

Viajeros versos desapegados... 
van alejándose... 
hasta ser huracán de lontananza 
soplando sobre cenizas de memorias. 

Los versos viajeros 
Siempre se están consumiendo, 
Ardiendo, 
como el último tizón 
cuando sopla el viento 

Encarnación del desapego son, 
siempre alejándose 
hasta ser un punto desapareciendo 
hasta ser lejanía... 

Los versos de hojas secas 
que un poeta arranca 
al incendio 
versos son del desapego 
que contempla sin placer ni aversión 
como se quema el bosque entero.

 


Epistolario 
Sueño Oriental 


A Lisset 

“Los que sueñan despiertos son hombres peligrosos, porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos para hacerlo posible.” 

T. E. Lawrence. 


Sueño que el viento viene de Oriente, que naciste en la Cueva del Guácharo y que esos pájaros del inframundo te obedecen como a una reina sentada en un trono mineral coronada de estalagmitas y estalactitas. Sueño que en las noches salen a buscar frutas para alimentarte, y flores, que riegan como alfombra por donde caminas... 

Sueño que el viento viene de Oriente, y que naciste en el mar, en cuna de nácar, Afrodita morena, dueña de toda el agua, de toda la sal y toda la arena, diosa marina, más poderosa que la Virgen del Valle, porque el valle pertenece a la tierra y tu reino es el del agua, y que vas contando y cantando himnos de sirenas y de delfines y de perlas. A veces creo que te llamas Yemayá... 

Sueño que el viento viene de Oriente, desde tu cabello negrísimo azotado por la tempestad invisible que sopla desde mar adentro, que estas en un balcón o frente al mar conjurando el tiempo, retando al sol oriental con la dulzura de tus ojos de niña siempre... 

Sueño que el viento viene de Oriente, que viene de estremecer las sábanas delgadas y blancas que atrapan tus vapores cálidos, tu sudor nocturno y tu aliento tibio lleno de labios y de palabras y de historias de hace mil años o mil sueños que es decir lo mismo... 

Pero a veces, Oriente viene en el viento, con tus pájaros subterráneos y tu corona, con tus brazos cargados de frutas, y tú misma vienes, caminando sobre una alfombra de flores orientales, vienes del mar escoltada por delfines, cantando como una sirena, con toda el agua, toda la sal, toda la arena de una diosa marina, con el cabello negrísimo azotado por una tempestad invisible que conjura el espacio, apenas vestida con sábanas delgadas y blancas que se estremecen con tus vapores de mujer siempre, para contarme mil historias-sueños... 

Si Calderón tiene razón y la vida es en verdad sueño, te seguiré viviendo... 


 

Carlos Rad


Poeta venezolano, nacido en la ciudad de San Cristóbal, Edo. Táchira, el 10 de noviembre de 1974, Licenciado en Letras mención Historia del Arte en la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. En el año 2000 es primer Premio Daes de Poesía de la ULA con publicación de El libro de las luciérnagas.