POEMAS DEL LIBRO (INÉDITO) NARCISISMOS DISTANTES 


                                               
A Rocío Neuto

 


La memoria no me basta para saberte entera

La memoria exige prudencia,Tú no me exiges más de lo que se me plazca darte.
Eso es un problema de la sangre postergada,
Un silogismo tan lógico como el orgasmo,
– metafísica gingival 
(“arbitrariedad perfecta”) – 
Esta claridad de mis miembros ennegrecidos de ti y por ti,
Es el balazo que te trae el azar como dándote una escalera,
Un nuevo peldaño en el que te sentarás a fumar
O del que extraerás con los dedos ennegrecidos de mí y por mí,
Música religiosa para tus masturbatorios sacramentos.
La memoria no me basta para tenerte presente,
Para llamarte y recibir los insultos telepáticos de los hambrientos;
Para escupir hacia arriba y ver cómo dios se lleva la mejor parte;
Para soñar que soy una mujer y que soy un obispo;
Para creer que la memoria exige prudencia
Y tú apenas me exiges lo que apenas puedo negarte.
No tengo memoria sino para los ritmos,
Por eso se me olvida tu nombre pero no el parpadear de tu ombligo,
Se me olvida la dirección de tu casa
Pero no la puerta entreabierta 
de tus pulmones que se pudren tras tus senos blandos.
Me sobra memoria para creer que eres mi amigo,
Que eres fruta que sólo se da en verano;
Me sobra memoria para sanarte las heridas que tú misma te haces,
Prudencia para saber que no soy nadie,
Que no soy más que una cresta que sale de tu cuerpo;
Prudencia para decirte que no tengo memoria,
Memoria para saber que tu cuerpo es una enorme sonrisa
Que yo penetro cuando mi soledad me lo permite.
La memoria no me basta para saberte apenas.
Estoy adherido a los cuerpos y a los libros:
Tu cuerpo se desvanece y el libro se pudre entre mis manos.
Leo el título (“Casi obsceno”) y recuerdo tu nombre;
Si Gómez Jattin era todos sus amigos,
Yo soy todos tus huesos,
El alarido entero de tus resplandores lácteos.

 


La desnudez es la medida de las libertades

Confunde,
Aclama,
Arde.
Desde el fondo del fuego,
Desde los desconciertos musicales,
Desde la dignidad de los rasguños,
La libertad es presunción de arteria,
Es la evidencia de que se está vivo,
Pie de lucha con los huesos adheridos al polvo,
Huesos taumatúrgicos 
Que buscan coyunturas;
Al esqueleto le faltan piezas,
Piezas de mujer fornicada,
Castillo kafkiano que pende de los senos,
Cucaracha enorme que se petrificó en la espalda,
Espejo roto o diamantes en el sexo,
Piezas que casen en el rompecabezas,
En la medida de los cuerpos desnudos,
En las aclamaciones confundidas,
En el ardor desde el fondo,
Desde las musicales dignidades de la evidencia,
Libertad de rasguñar presunciones,
Polvo que se gana en luchas,
Coyunturas de los huesos vitales,
Taumaturgia de mujer buscada,
De Kafka posando sus senos,
Esa cucaracha llamada Kafka,
Castillo petrificado y roto;
Espejo sin medida,
Balanceándose está el sexo,
Quiere cazar pero no puede,
Las cabezas se rompen
Y ya no queda sino di–amantes
En los que la desnudez es apenas
El fondo en el que nos desplomamos
Tras la pieza que insiste
                            En no casar.


 

Fernando Alberto Vargas Valencia


Poeta nacido en Bogotá, Colombia, el seis de febrero de 1984. Es estudiante de Derecho en la Universidad Externado de Colombia y auxiliar de investigación social en el Instituto de Estudios Universitarios de dicha institución. Ha sido invitado a varios encuentros nacionales e internacionales de escritores y poetas en Colombia, Brasil y México. Varios de sus poemas han hecho parte de antologías hispanoamericanas editadas en España, Argentina, Cuba y Perú. Ha publicado dos libros de poemas. Ofrece lecturas, recitales, tertulias y conferencias en colegios y universidades de Colombia. Ha mostrado su poesía a través de plegables y en varios portales de Internet.