Piso sobre frío 

Estoy escribiendo
Estoy conciente     de     que una mano     se mueve.

En el vuelo pasa todo 
hasta llegar al suelo 
y quedar helada en un mar negro
nada es un total de abismos y cenizas
nada es este mismo piso     que condena estas horas que pasan 
si
que pasan y no vuelven
es que nada vuelve 
y las ideas suben 
se centran en medios capilares 
giran 
y el sonido las encierra en este mundo blanco.

Sin saber.


Ya no existe.

 



Alas de abejas 

Quise comer lentes negros
                            vendas atadas al cuello

Y sentí que los rieles ya estaban calientes
                            que el rato ya había pasado

y que volvería interminablemente
                            que no pararía hasta el nuevo comienzo.

Y terminaría en lo mismo
el miedo seguiría bajo el oscuro plástico
                            seguiría de noche,
sin encontrar el lugar medio,
sólo encontraría el fondo de un día triste.

 

 


Bajo lunares

No quiero escuchar el sonido interminable
del reloj por la noche
es que sólo por la noche lo escucho,
justo a esa hora nace,
y se reproduce por nueve, 
por nueve y cinco.
No quiero esperar lo que no viene
lo que el tiempo dejó de pasar
y sin remedio ya no vuelve.
Que hacer,
si las alas ya caen solas en los momentos cerrados
y el olvido a ti
No     se     te     ol -     vi -     da .
Si ya quedó todo roto
si cada sonido del 
                    te -     lé-     fo-     no
me hace perder lo que viene.
Llegó el plazo.
Mañana estarás de vuelta 
y yo seguiré sumergida 
en el color
                    que tus ojos hoy no ven 

 

Xaviera Arancibia Soto


Poeta de Viña del Mar (nacida en junio de 1986)
estudiante de cuarto medio en el Colegio Experimental de Niños Cantores de Viña del Mar.
Becaria del Taller de poesía “La Sebastiana” 2003.