Ángel azul

Verás que toda perversión viene con ojos de inocencia,
Con el vaho pesadísimo del incienso cosumido,
Que es un mosaico antiguo,
Temible y deseado, como la tentación
Que sedujo a San Antonio.
Verás que viene en la danza circense
Que revoca las leyes del sentido
Tras la mórbida mirada de la Dietrich,
Que su llama es la tarde alada
Que trae el aroma de jardines fabulosos,
La sombra tierna que se encuentra al fonfo del serrallo.
Verás que su encanto torturó a Eneas
Hasta hacerlo escapar hacia el Adriático,
Que su hierba frágil sólo es el recuerdo
De una estrella que en puñal puede convertirse,
Que tiene del premiso de la vida
El ágil laberinto que rara vez conoce su frontera.
Verás que es hermana de la música
Al tensar los cristales de la noche,
Que es el mar destrozando escudos
De guerreros que de troya no pudieron alejarse.
Verás que es el gesto núbil
Que realiza cualquier ángel al no ver a Dios.