Idalia:
Ejercicio a manera de Herrera


O toi qui sur mes jours de tristece et dépreuve
Seule reluis encor”

Jean Moreas.  
I

Mujer centauro que mi pecho matas
Con fuego de tus flechas largamente,
Flechas de tenso tacto transparente
Como teas que ningún albor desata.

En ti la noche alta se levanta
Donde la oculta plenitud presiente,
De los mares, tu verde voz silente.
Voz serena que en precipicio canta

En honda vibración con la espesura:
Alma, ráfaga y vértigo de sombra
Como preciosa selva de blancura.

Del sueño el oleaje por ti es finura,
Mundo que girando su anhelo nombra
Pues sabe que eres grácil llama oscura.

II

Belleza, flama oscura nunca atada
Sino en el baile de la luz huidiza
Como voz de magia que la noche iza
Tras el festín de sacro amor brindada.

Amor que de ti es juventud alada,
Ahora que de infinito nos realiza
Al ver su piel que esbelta se desliza,
Frutal con todo vértigo gozada.

Belleza, agua cogida por el aire,
Pulcritud ante el bosque calcinado,
Relámpago de soberbio y blanco ardor:

Por ti es presencia el vaso de la sangre,
Misterio el mar de sueños anegado,
Polvo la Palabra, breve replandor.