El gusano triste

Había una vez un gusano que siempre estaba triste. Sus amigos se reían de él, le decían que eran tan, pero tan feo que no lo dejaban salir de su casa para que no asuste a los demás. Tanto se cansó de las burlas, que decidió esconderse en su casita y no salir más.
Pasó el tiempo, y sus amigos comenzaron a preocuparse porque el gusano no aparecía nunca, ni siquiera a comer.
Hasta que un día vieron salir de la casita de él a una mariposa. ¡ No lo podían creer! El gusano ese había transformado , y ahora hasta podía volar. Además, había dejado de ser un gusano feo…¡ ahora era una hermosa y colorida mariposa!

 

María y su barrilete

María tenía un barrilete. Un día lo buscó para remontarlo, pero se le escapó de la mano y se voló muy alto. Llegó hasta el cielo, y conoció las nubes. Al otro día, cuando despertó, decidió bajar de allí. Cuando llegó, María lo estaba buscando, y sonrió muy feliz al verlo nuevamente. El barrilete también se puso muy contento, y juntos se fueron a pasear otra vez.

 

 
Astrid Siebenlist (7 años)

Integrante del Grupo Literario "Alas de Papel"
Viale - Entre Ríos - Argentina