CRECIENDO

Hay cosas que no comprendo…
¿Por qué está cambiando mi cuerpo?
Ahora prefiero pintarme,
y no hacer dibujos pintados.
Todo es diferente,
no veo al mundo igual.
Y a pesar que no quiero
lo tengo que enfrentar,
ya no soy una niña,
ahora soy una mujer.
Sigo queriendo a mis amigos,
pero debo cuidarme más y controlar
este gran sentimiento
que no sé cómo llamar.
Al chico de la esquina
con otros ojos lo miré,
pero si siempre fuimos amigos…
¿Por qué no lo veo cómo lo que es?
Me llama más la atención
una novela que encontré,
que mirar los dibujitos
que con ansias esperé alguna vez.
Un dolor de panza yo sentía
y de pronto me asusté.
Fue como despedir a esa niña
que por tantos años llevé.
“- Ya no eres una niña,
ahora eres mujer-“

 

ROMANCE DE OPA Y OMA

Se encontraron dos familias
un domingo, para almorzar.
El, tan sólo cuatro años,
a ella, de ocho meses
la conoció al llegar.
Juntos aprendieron a andar,
creciendo unidos cada vez,
el tiempo no quiso parar
y el amor comenzó a crecer.
El tenía quince años
cuando la empezó a amar,
ella con tan sólo once
decidió que es mejor esperar.
Al cumplir dieciséis años
una tarde muy nublada
la esperó en el portal.
El dijo: “-Por última vez
te lo vuelvo a confesar”.
Al año fueron las bodas…
tiempo de paz , ¡tiempo de amar!
Felices juntos vivieron
sin conocer lo que es pelear.
Cincuenta y ocho años unidos
por la vida, y el destino cruel
los decidió separar.
Por siempre él la recuerda,
son fechas que nunca jamás
por más que intentó
el tiempo podrá separar.
Seis de marzo: nacimiento,
ocho de marzo: las nupcias,
diez de marzo: su partida…
¡Cómo olvidarla!... Nunca.

 

 
Eliana Kossman (15 años)

Integrante del Grupo Literario Infanto Juvenil Vialense "Alas de Papel"
Viale - Entre Rios - Argentina