El gorrión y yo

Había una vez un gorrión que estaba herido. Entonces yo lo tomé despacito entre mis manos. Con un trapito lo tapé y lo cuidé mucho. Después le curé el ala y esperé a que se sanara. También le dí agua y comida. A los pocos días el gorrión se curó.
Le pregunté a mi papá si me dejaba quedarme con él para siempre, y me dijo que sí.
¡Y desde ese día él es mi mascota preferida!

 

 
Katya Wolf (9 años)

Integrante del Grupo Literario "Alas de Papel"
Viale - Entre Ríos - Argentina